03·02·2021

(Actualidad)

«Unos tenemos síndrome de Down y otros no, pero podemos trabajar todos juntos”

Entrevistamos a Javi, un joven con síndrome de Down que trabaja en una fabrica de azulejos y ejerce de apoyo para otro joven con discapacidad intelectual.

Afortunadamente, cada vez hay empresas que apuestan por la inclusión laboral y que confían puestos de trabajo a personas con síndrome de Down u otras discapacidades intelectuales. La evolución del Empleo con Apoyo como herramienta integradora y el cambio de mentalidad de muchos empresarios y equipos de trabajo, lo han hecho posible, pero todavía hay muchos casos que llaman realmente la atención de manera muy positiva.

Entrevistamos a Javi, un chico de 28 años con síndrome de Down que no sólo lleva seis años trabajando con muy buenos resultados en la empresa fabricante de mosaicos y azulejos, Togama, sino que además ahora es la persona de apoyo de un nuevo trabajador: Dani.

Gracias a su experiencia y en sus aptitudes como empleado, Javi ha contado con la confianza de sus superiores para encargarse de la adaptación a la empresa de Dani, un joven de 31 años con discapacidad intelectual.

Javi y Dani son usuarios de Down Castellón y habían coincidido alguna vez, tal y como nos cuenta el veterano, pero llevaban años sin verse. “Si nos habíamos visto, y ahora me gusta ayudarle porque yo ya llevo seis años y tengo que dar ejemplo”, cuenta el joven.

“Le explico alguna cosa que no sabe y todo va muy bien. Le aconsejo que vaya un poco más ligero a preparar las cosas para que no tenga problemas con el tiempo”

Para Javi, su trabajo en el departamento de muestrario es mucho más que una manera de ser independiente o de ganar un salario. Está encantado con su empleo, que requiere rapidez y precisión, y además es muy consciente de sus cualidades como trabajador y de la importancia que tiene que personas con síndrome de Down estén incluidos en el ámbito laboral. “Me encanta trabajar porque estoy muy a gusto y contento con mi faena”, afirma.

“Es bueno que trabajemos porque así nos relacionamos con las demás personas. Unos tenemos síndrome de Down y otros no, pero podemos trabajar todos juntos”.

Sobre su tarea clasificando paneles, organizando muestrario para piscinas o decorados, Javi afirma que todo le gusta, excepto que le “metan prisa”, y sobre ayudar a Dani, el joven se muestra satisfecho.. “Le explico los problemas que hay en las fichas, cómo ordenarlas, los horarios, descansos. Me gusta mucho ayudarle porque yo ya llevo tiempo y ya no me agobio como antes”, explica.

Por su parte, el otro protagonista de esta historia, Dani, también se siente muy orgulloso de su trabajo y muy agradecido por la dedicación de su compañero Javi. “También me dedico a hacer muestrarios para que los vean los clientes y lo intento hacer lo mejor que puedo. Me gusta mi trabajo, me hace sentir realizado y descubrir cosas de mí que no conocía. Además, me gusta relacionarme con compañeros y poder demostrar lo que soy capaz de hacer. Me encanta que me ayude Javi, es una gran ayuda y un buen compañero. Él hace que cualquier situación sea más llevadera y más amena”, explica el joven.

Estos dos jóvenes castellonenses están de acuerdo en la importancia de la inclusión laboral, pues según asegura Dani, “es necesaria para que la gente vea que podemos hacer trabajos, aunque cueste un poco más aprender”.

Alguien que también está muy de acuerdo con ellos, es Carlos Villar Apellaniz, director de operaciones de Togama, quien asegura que la inserción de Javi y Dani en su empresa está siendo “una experiencia muy positiva y un elemento de motivación”. “Para los mandos intermedios ha sido un reto con una gran recompensa y para la dirección ha sido, es y será un antes y un después en la gestión de equipos”.

Según explica Villar, es “fantástico” contar en el equipo con Javi, pues el joven les ha enseñado que “se puede colaborar a pesar de las limitaciones”. “Él realiza su trabajo con tranquilidad y sin conflictos y, con el paso de los años, ha ido adquiriendo un peso específico dentro de su departamento, que nos ha ayudado a darle más responsabilidad con total confianza”, explica sobre su preciado empleado.

“Para toda la organización es una sensación gratificante poder contar con personas como Javi y Dani, ya que nos demuestran cada día que el trabajo es algo más que producir bienes”, añade.

Desde DOWN ESPAÑA, seguimos haciendo hincapié en la necesidad de lograr una mejor y mayor inserción de las personas con discapacidad intelectual en las empresas ordinarias, pues tal y como demuestra esta historia, no sólo ganan los empleados, sino las empresas al completo y la sociedad en general.