13·02·2019

(Actualidad)

‘Proyecto Erasmus’, un programa para fomentar la educación inclusiva en Europa

Una semana de intercambio en colegios inclusivos europeos, ¡Una experiencia que ayudará a promover este tipo de educación!

El ámbito de la educación inclusiva está viviendo toda una revolución, tanto en España, como en Europa y un ejemplo de ello, es el programa ‘Erasmus’ creado por un equipo de profesionales de la educación de Francia.

Lo destacable de este proyecto es el aprendizaje que supondrá a nivel internacional en este ámbito, pues las experiencias compartidas y las conclusiones extraídas ayudarán a evolucionar la educación inclusiva en muchos países europeos. Afortunadamente, la situación general se está encaminando hacia la transformación del sistema educativo en dicha línea, de acuerdo con la Convención sobre los Derechos de las personas con discapacidad de las Naciones Unidas.

Este programa ‘Erasmus’ consiste en un intercambio en el que varios expertos en enseñanza de Francia visitan centros educativos inclusivos de varios países europeos y viceversa con el fin de valorar las diferentes realidades, prácticas y dificultades de la inclusión de alumnos con discapacidad.

Este proyecto cuenta con la participación de 41 asociaciones y centros educativos de Alemania, España, Luxemburgo, Suecia, Italia e Irlanda. Los grupos de profesionales europeos pasan una semana inmersos en las aulas de colegios donde se trabaja la inclusión. Durante dicho periodo, obtendrán la información necesaria para elaborar un informe final que previsiblemente, será presentado en noviembre de este año.

Tal y como explica en una entrevista a DOWN ESPAÑA Nathanaël Raballand, director del colegio EREA Jen d’Orbestier y precursor del proyecto, “los profesionales extraerán una visión general para compartir con todos los centros en Francia y los participantes de este proyecto a nivel europeo y así aprender de ello”.

Intercambio en España

Actualmente, Raballand se encuentra de intercambio en España, junto con sus compañeros Audrey Blaise, directora del colegio Robert Schuman y Cyril Delacote, director del instituto François Truffaut. “El proyecto está obteniendo ya sus logros”, nos cuenta. Este trío de profesionales ha visitado el Instituto Pinares de Pedrajas, el Colegio Sagrada Familia (Jesuitinas) y el Colegio Lestonnac de Valladolid y el Colegio Cardenal Spínola de Madrid, los cuales apuestan por la educación inclusiva.

“Hemos visto cuatro entornos diferentes de los que hemos cogido muchas ideas para colegios de Francia. Además, estamos muy contentos con las reuniones que hemos mantenido con DOWN ESPAÑA, DOWN VALLADOLID y el CERMI. Nos han ayudado a tener una visión más amplia de inclusión, no solo a nivel escolar”, comenta Raballand, que también es el presidente de la federación Trisomie 21 France.

Aprendizaje mutuo

Lo mejor de esta experiencia es el intercambio de conocimientos y prácticas analizadas, pues ayudará a una generalización de la educación inclusiva en Europa. De hecho, Raballand ha querido destacar dos ejemplos sobre la sinergia entre Francia y España en el ámbito de la inclusión educativa.

Por un lado, el experto francés explica que en Francia existe un equipo oficial de seguimiento de la escolarización. Es un grupo de expertos que se concentra una vez al año para analizar un caso de alumno con discapacidad en un colegio ordinario. Para ello, se reúnen con expertos, el alumno, su familia, tutores y profesores para que describan su trayectoria escolar. Este estudio, en palabras de Raballand, “permite elaborar un informe y enviarlo a la ‘Casa de las personas con discapacidad’, que después una comisión de 30 personas confirman la inclusión del alumno y la valoran. El fin es revisar si son necesarios cambios, ayudas complementaria o el paso a la educación especial”. “Me parece una acción que en España se podría tomar como modelo“, apunta.

Para finalizar, Raballand destaca que en España tenemos la figura de los PT, “profesionales especializados que intervienen en los colegios para la inclusión de los alumnos con discapacidad intelectual”. “Estos profesionales no solo ayudan al alumno, sino también al centro escolar. Estaría muy bien poder implantar esto en Francia”, añade.