01·11·2019

(Actualidad)

José Borrel: “No podemos exigir unos derechos si estamos renunciando a otros”

La primera jornada del XIX Encuentro de Familias DOWN ESPAÑA ha comenzado con una conferencia en la que se han analizado los derechos de las personas de con síndrome de Down. Además, han tenido lugar talleres y ponencias para las familias.

Este jueves, ha tenido lugar en Almería la primera jornada del XIX Encuentro Nacional de Familias de Personas con Síndrome de Down, un gran evento que cuenta con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. La conferencia inaugural ha contado con la presencia del Director General de Políticas de Apoyo a la Discapacidad del Gobierno de España, Jesús Celada, quien ha recibido un reconocimiento por parte del movimiento de personas con síndrome de Down en España.

A continuación, ha tenido lugar la conferencia “Los derechos de las personas con síndrome de Down” en la que han participado Marcelina de la Vega, asesora jurídica de CERMI Castilla- La Mancha, madre de un niño con síndrome de Down y mujer que ha tenido diferentes puestos de responsabilidad en DOWN ESPAÑA y DOWN TOLEDO, José Borrel, joven de DOWN HUESCA autor de varios libros, Mar Rodríguez, vocal de la Junta Directiva de DOWN ESPAÑA y presidenta DOWN ÁVILA y hermana de una persona con síndrome de Down y Esperanza Alcaín, profesora titular de Derecho Civil de la Universidad de Granada.

Cada uno de ellos ha querido destacar alguno de los aspectos que más pueden preocupar a los familiares de las personas con síndrome de Down en lo referente a sus derechos. Según Marcelina, “la prioridad como padres debe ser educar a nuestros hijos para que gocen de un futuro con una ciudadanía plena. Es decir, con igualdad de oportunidades y autonomía”.

“Tenemos que reclamar esta igualdad en derechos y luchar para que el entorno que nos rodea luche en la misma dirección. No podemos permitir que un juez o abogado deje escrito que nuestros hijos son incapacitados. Además, de la Vega ha animado a las familias a seguir luchando, pues “los derechos civiles y políticos se han conseguido, pero aún queda mucha batalla por hacer”. También ha insistido en la importancia de “denunciar cuando sintamos que se ha vulnerado un derecho para crear conciencia y abrir camino a los que van detrás.

Sociedad inclusiva

Por su parte, Esperanza Alcaín, ha querido centrar la atención en el modelo social de las personas con discapacidad, “algo que se le olvida a los poderes públicos”, ha apuntado. “Ese modelo significa que la discapacidad no recae solo en la persona, sino que la sociedad entera también se ve implicada”, ha añadido.

Además, Alcaín ha lanzado una pregunta a los asistentes a la conferencia: ¿Donde está el límite de la actuación de las familias? Según ha dicho, “hay que respetar los derechos de las personas con discapacidad y reclamar su autonomía”. Por otro lado, se ha planteado si se están cumpliendo las leyes y medidas contempladas en nuestro código civil.

José Borrel ha querido aprovechar su intervención para reivindicar el derecho a la intimidad y por otro lado, al voto de las personas con discapacidad intelectual y su participación social.  “No podemos exigir unos derechos si estamos renunciando a otros. Votar es un derecho, pero también un compromiso. Necesitamos ganas, información y respeto hacia los demás, ser responsables y consecuentes, votar libremente es símbolo de porqué votamos: porque estamos en una democracia. Tenemos que conocer nuestros derechos para saber cuándo se vulneran”.

Para finalizar, Mar Rodríguez, ha destacado el papel de los hermanos: “Somos el punto de apoyo, energía y confianza de nuestros padres y hermanos”. “En nuestras familias percibimos que, por protección, trasgredimos ciertos límites que no deberíamos, esos pequeños escenarios los defendemos los hermanos porque nos sale de forma más instintiva que a los padres. Hay que dejarles tener su criterio, tienen que tener su voz tanto dentro como fuera de la familia. Hay que ir enseñándoles, pero siempre permitiendo que sean los que decidan, los que se equivoquen y los que aprendan”. En definitiva, Mar ha recalcado que “no les podemos generar un entorno seguro, tienen que ser protagonistas de su propia vida”

Otro de los temas que se han tratado durante esta primera jornada del XIX Encuentro de Familia de DOWN ESPAÑA ha sido el derecho a la educación inclusiva y a formar una familia. “Ellos tienen que poder que tipo de vida quieren y con quien”. “La sociedad no les da el mismo valor que al resto de ciudadanos, no se les otorga la misma dignidad. Cuando se reconozca que son iguales, la base de la discriminación se hundirá”, ha apuntado Rodríguez.

Antes de concluir la conferencia inaugural, los participantes han hablado sobre la importancia de dar autonomía a las personas para que ellos puedan decidir y equivocarse, puesto que “si les privamos de que se equivoquen, les privamos de que aprendan”, ha destacado Marcelina de la Vega.

 “La educación inclusiva mejora la formación de todos los alumnos”

Por otro lado, en esta primera jornada del Encuentro Nacional de Familias de Personas con Síndrome de Down, los 500 asistentes han participado en diferentes talleres y ponencias que se han desarrollado esta mañana en la Universidad de Almería.

En la sesión “La escuela que queremos” han participado el Director General de Políticas de Apoyo a la Discapacidad del gobierno de España, Jesús Celada, el asesor educativo, consultor y maestro de pedagogía inclusiva, Antonio Márquez y el presidente de DOWN CÓRDOBA, Fabián Cámara.

Celada ha reflexionado sobre la fortaleza del tejido asociativo en España y sobre los retos que aún quedan pendientes para nuestro país, como el de la educación inclusiva. Por otro lado, Celada ha explicado las principales amenazas para nuestras asociaciones como la territorialidad, que genera muchas desigualdades sociales, la sentencia del Constitucional que cambió la realidad de las entidades de discapacidad de ámbito nacional, así como la situación de inestabilidad política que vive el país actualmente. Para concluir, Celada ha indicado que “lo que es bueno para las personas con discapacidad, es bueno para toda la sociedad”.

Para Antonio Márquez es necesario “desaprender el modelo de necesidades educativas especiales y hacer un modelo educativo menos rígido y más flexible, enfocado al aprendizaje multinivel que elimine barreras y que permita que el alumno con discapacidad esté siempre presente en el aula asegurando su participación”.

Márquez ha desmontado los falsos tópicos en relación a la educación inclusiva, como que las intervenciones especificas requieren una atención individual o que en atención individual se pueden trabajar las habilidades sociales del niño. Para Márquez, la educación inclusiva “mejora la formación de todos los alumnos y es posible si cambiamos el sistema tradicional por prácticas como el aprendizaje cooperativo, la valoración de inteligencias múltiples, la docencia compartida, el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y las redes de apoyo”. Además, para este experto la inclusión “implica identificar y minimizar las barreras para el aprendizaje y solo después valorar si existe una necesidad de apoyo”.  Normalmente, las expectativas de los padres están puestas en las actitudes que tienen los docentes hacia sus hijos. Sin embargo, para Márquez “no podemos estar en manos de lo que un docente quiera hacer cuando la educación inclusiva es un derecho de todos los alumnos”.

Talleres de hermanos

Los hermanos de las personas con síndrome de Down de 11 a 15 años, han expresado en la sesión “Mi visión, mi mundo” que tener un hermano con síndrome de Down es algo maravilloso que les hace aprender a ser mejores personas. Se consideran el mejor apoyo de sus hermanos con síndrome de Down, y a la vez sienten mucho apoyo de ellos afirmando que son su mayor alegría. Por otro lado, declaran sentir tener pocas posibilidades de poder expresar sus sentimientos.

Por otro lado, en el grupo de los hermanos mayores de 16 años en la sesión “Guía para nuestros padres”, han valorado la importancia de que la relación entre hermanos sea igualitaria, que no se note la diferencia de trato entre unos y otros por parte de los padres. Consideran que tener un hermano con trisomía 21 ha conseguido crear un mejor ambiente familiar. También han reivindicado el derecho que tienen sus hermanos a equivocarse, así como a escoger amores y amistades libremente, aunque ven necesario más educación sexual. Otra de las conclusiones extraídas de esta sesión, es que tener un hermano con síndrome de Down les aporta más paciencia, una visión diferente del mundo y un cariño incondicional.

Inserción laboral y empleo con apoyo

En el debate de familias sobre la inserción laboral de las personas con discapacidad, “¿Las familias impiden trabajar a sus hijos?”, se han expuesto los miedos y fortalezas de las familias en relación a este asunto. Como principales temores ante la posibilidad de que los hijos trabajen, las familias han confesado sentirse preocupadas por el entorno que pueda rodearles, la utilización de sus hijos como imagen de marketing, frustración, la desconfianza en los empresarios o el bullying laboral. Como fortalezas, han destacado la mejora de la autoestima de las personas con síndrome de Down, su independencia, dignidad y proyección de futuro.

En dicho debate, Pedro Martínez, experto en empleo de DOWN ESPAÑA, ha asegurado que “el empleo con apoyo no es un fin, sino una herramienta para lograr la verdadera inclusión social de las personas con síndrome de Down”.

Redes sociales e internet

Por último, en el taller “Uso de internet y redes sociales”, impartido por la Policía Nacional, se ha abordado el uso de internet de una forma responsable. Entre otros temas, se ha hablado del sexting -publicación de imágenes o videos con contenido sexual-, la libertad de expresión en redes sociales y sus límites, así como las consecuencias de una mala gestión de nuestra imagen digital. Por otro lado, la policía ha tratado las tecnoadicciones como un uso excesivo de dispositivos electrónicos para conectarse a internet y las redes sociales. Todo ello, con el objetivo de ayudar a los jóvenes con síndrome de Down a mejorar utilización de internet y las redes sociales.