26·09·2019

(Actualidad)

DOWN ESPAÑA pide un esfuerzo a los agentes educativos para seguir avanzando en la inclusión del alumnado con síndrome de Down

Pedimos al profesorado y demás profesionales del ámbito de la educación que sumen esfuerzos y pongan toda su voluntad para no dejar desatendido o apartado a ningún alumno por motivo de su discapacidad

DOWN ESPAÑA solicita a los agentes educativos un compromiso para seguir avanzando en la inclusión del alumnado del síndrome de Down. Tras la vuelta a las aulas de miles de alumnos con discapacidad en todo el país, en las últimas semanas han llegado a DOWN ESPAÑA llamadas y avisos de padres que relatan una carencia de apoyos educativos y diferentes problemas que están encontrando para lograr la inclusión de sus hijos con síndrome de Down. Las familias alertan de una inexistencia de apoyos dentro y fuera de las aulas, de la dejación del profesorado, de la aplicación de una pedagogía estandarizada sin ajuste a la realidad individual de cada alumno…en definitiva, de la exclusión de sus hijos con discapacidad en el ámbito educativo.

Para Mateo San Segundo, Presidente de DOWN ESPAÑA, que ha dedicado toda su vida a la docencia, “no podremos conseguir una sociedad abierta, inclusiva y comprometida con la igualdad de oportunidades, si las familias de personas con síndrome de Down siguen viviendo con temor e incertidumbre la inclusión de sus hijos con discapacidad en las escuelas ordinarias”. “Esta situación de inseguridad para las familias -relata San Segundo- es el caldo de cultivo perfecto para que se sigan imponiendo respuestas basadas en la separación y en la segregación de personas con síndrome de Down en centros de educación especial, pensando equivocadamente que así estarán mejor atendidas. Pensar así es un fracaso, una agresión al derecho fundamental de los niños y niñas a una educación en igualdad y un retraso social al que tenemos que hacer frente de una vez por todas”.

Desde DOWN ESPAÑA queremos pedir a profesores, educadores y profesionales de la educación, que sumen esfuerzos y pongan toda su voluntad en no dejar desatendido o apartado a ningún alumno por motivo de su discapacidad. Si creemos en una educación para todos, entonces tendremos que cambiar nuestras escuelas para hacerlo posible. Es por ello que les pedimos un compromiso con el aprendizaje y la transformación inclusiva de las aulas y que apuesten por un cambio en las metodologías de enseñanza, con la mirada puesta en la construcción de una educación más justa, equitativa y adaptada a las diferencias de nuestros escolares.  Por otro lado, desde DOWN ESPAÑA somos conscientes de que este compromiso debe ir en paralelo al de las administraciones públicas, pues la inclusión exige unos recursos necesarios para que los centros educativos puedan prestar los apoyos que necesitan todos los alumnos.

Para el Presidente de DOWN ESPAÑA, “son las personas con discapacidad intelectual las que más ponen a prueba el funcionamiento de nuestro sistema educativo, y por tanto el cómo les atendemos refleja un indicador de nuestra mejora social. Cuanto mejor atendamos la diversidad en nuestras aulas, mejor estaremos aumentando la calidad educativa de nuestro sistema escolar”.

Un camino viable con el esfuerzo de todos

Desde DOWN ESPAÑA somos conscientes del cada vez mayor número de centros educativos que no se han conformado y que están implantando sistemas, metodologías y enfoques inclusivos en su docencia, demostrando que sí es posible avanzar si se trabaja en ello con esfuerzo y determinación. Estos centros enfocan su trabajo en cada alumno y no en su etiqueta diagnóstica, aumentando sus expectativas respecto a lo que puede hacer todo el alumnado, y esforzándose por aumentar su formación y su calidad docente. Son centros formados por profesores comprometidos, que han sabido aceptar el reto de incorporar la diversidad en sus aulas. Para el Presidente de DOWN ESPAÑA “las escuelas inclusivas estarán más preparadas para afrontar los desafíos de la enseñanza en las próximas décadas. Quién no esté en el cambio, quedará inexorablemente fuera de él. Una sociedad del siglo XXI exige escuelas que aspiren a la formación integral del alumno, con independencia de sus características personales, potenciando siempre las capacidades por encima de las discapacidades y los déficit”.

Desde ese punto de vista, San Segundo anima a las familias con hijos con síndrome de Down a que “hablen y reflexionen de manera conjunta con los educadores, para buscar oportunidades de mejora educativa pues solo de esa forma puede conseguirse la mejor atención de sus hijos”. “Es un hecho -concluye San Segundo- que la inclusión educativa de las personas con discapacidad sólo será posible si contamos con la implicación de los educadores y profesionales de nuestro país. Hemos avanzado mucho pero aún queda mucho camino por recorrer para alcanzar el horizonte de la verdadera inclusión educativa”.