02·03·2021

(Actualidad)

Descarga la carta para el Centro de Salud de tu familiar con síndrome de Down mayor de 40 años o con patologías

Desde DOWN ESPAÑA, teniendo en cuenta las evidencias científicas que señalan el riesgo que corren las personas con síndrome de Down frente a la COVID19, consideramos esencial que los médicos de los centros de salud conozcan también esta información para valorar su posible vacunación.


Desde hace varias semanas, desde la Federación estamos trabajando para que las personas con síndrome de Down mayores de 40 años sean incluidas en la Estrategia de Vacunación como grupo prioritario, ya que tal y como han demostrado diferentes estudios científicos, dicho colectivo forma parte del grupo de riesgo frente a las COVID 19 por su mayor envejecimiento anticipado. Hemos escrito cartas a la Dirección General de Salud Pública, a las comunidades autónomas, al Ministerio de Sanidad… Además, ya se han registrado algunas iniciativas de grupos políticos apoyando nuestra petición. Sin embargo, todavía no hemos obtenido una respuesta en la que explícitamente se incluya a las personas con síndrome de Down mayores de 40 años, con patologías o comorbilidades en la Estrategia de vacunación, en coherencia con la idea de proteger cuanto antes a las personas más vulnerables de nuestra sociedad.

Por ello, mientras estamos a las espera de que las comunidades autónomas comiencen a vacunarles, hemos elaborado una carta dirigida a los médicos de los centros de salud para que los familiares de personas con síndrome de Down mayores de 40 años puedan entregársela de manera que los facultativos conozcan de primera mano la necesidad de vacunación que tienen estas personas, y puedan tenerlo en cuenta (sobre todo cuando interese vacunarles a ellos al mismo tiempo que a sus padres de edad avanzada).

La carta está disponible haciendo click aquí : Carta Centros de Salud.

Más información

La Sociedad científica internacional de Investigación sobre la Trisomía 21 (T21rs) ha realizado un estudio internacional en el que se han recogido más de 1000 casos de personas con síndrome de Down (PSD) y COVID-19 que concluye que las personas con síndrome de Down mayores de 40 años y las más jóvenes con comorbilidades de riesgo, corren un mayor riesgo de tener resultados más graves tras la infección con el SARS-CoV-2 en razón de su envejecimiento prematuro acelerado por el que su edad biológica no corresponde con la edad cronológica. Este estudio se ha publicado en THE LANCET: “Vulnerabilidad médica de los individuos con síndrome de Down ante la COVID-19”.

Por otro lado, el Centro de Regulación Genómica de Barcelona ha realizado un estudio centrado en las características genéticas específicas de las personas con síndrome de Down, que identifica factores protectores y de riesgo asociados a los genes HSA21 que afectan a la susceptibilidad de las personas del colectivo. Concluye que, especialmente las mayores de 40 años o las más jóvenes con comorbilidades significativas presentan un riesgo mayor ante la COVID-19. Este estudio se ha publicado recientemente en Scientific Reports bajo el título “Network analysis of Down syndrome and SARS‑CoV‑2 identifies risk and protective factors for COVID‑19”.

Ambos estudios reportan los mismos resultados y coinciden en la conveniencia de incluir YA a las personas con síndrome de Down mayores de 40 años y a las menores de esa edad con comorbilidades significativas, dentro de los grupos de riesgo similares al de las personas de edad avanzada y, por tanto, prioritarios para la vacunación. En concreto las personas con síndrome de Down mayores de 40 años tendrían que formar parte del grupo 5 de la Estrategia de Vacunación, y las menores de 40 años con comorbilidades ser consideradas dentro del grupo 7 de la Estrategia.

Algunas de ellas, institucionalizadas o grandes dependientes (grado III), han recibido la vacunación por encontrarse dentro de la primera etapa de la Estrategia. No obstante el grueso de las personas adultas con síndrome de Down no viven en residencias, sino en domicilios con su padres también de edad avanzada, por lo que gran parte del colectivo adulto aún no ha recibido la vacuna.