14·01·2021

(Actualidad)

Cómo mejorar la falta de inserción laboral de personas con síndrome de Down a pesar de la crisis a la que nos enfrentamos

El experto en Empleo de DOWN ESPAÑA, Pedro Martínez, aclara cuál es la situación actual referente a la inserción laboral de las personas con síndrome de Down y cómo podría afianzarse en los próximos años.

La crisis provocada por la pandemia de la COVID-19 ha conllevado numerosas consecuencias y, de nuevo, uno de los colectivos más afectados ha sido el de las personas con discapacidad intelectual. En concreto, la inserción e inclusión laboral, que desde hace años se venía implantando en las empresas ordinarias, parece estar sufriendo un nuevo receso por diferentes motivos.

En estas fechas se debate una nueva reforma laboral que va a contemplar diferentes escenarios y prestar atención a numerosos sectores y colectivos. Desde DOWN ESPAÑA, esperamos que el de las personas con síndrome de Down encuentre en las nuevas medidas el impulso necesario para que su empleabilidad no se vea afectada negativamente por la crisis actual y no se vea de nuevo priorizada hacia el empleo protegido.

Hablamos con el experto en Empleo de DOWN ESPAÑA y gerente de la asociación Fundown, Pedro Martínez, para conocer su opinión acerca de la nueva reforma y saber más sobre cuáles son avances hasta ahora conseguidos en esta materia, los objetivos para impulsarla y los obstáculos que las personas con discapacidad intelectual y sus familias pueden encontrar al procurar la inserción laboral. 

– ¿Cómo valora la situación previa a la pandemia en cuanto a la empleabilidad e inserción laboral de las personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual?

El comportamiento del mercado laboral respecto a la contratación de personas con síndrome de Down antes de la pandemia era realmente positivo, pues a través de distintos programas de empleo se estaba consiguiendo que las empresas contrataran a personas con síndrome de Down una vez habían finalizado su proceso de formación en distintas habilidades laborales en función de los programas formativos que se realizaban. Todo ello, con el objetivo de subir la tasa de empleabilidad de nuestro colectivo, que por desgracia es una de las mas bajas de toda la discapacidad, ya que apenas llega al 15%.

– ¿En qué situación se encuentran actualmente la empleabilidad y la inserción laboral de las personas con discapacidad?

 Actualmente y debido a la pandemia, la inserción laboral de las personas con discapacidad ha sufrido un retroceso importante, elevándose el desempleo en un 30%, según los datos que le constan al CERMI Estatal, por lo que se hace necesario un plan de choque ante esta situación que proponga medidas para disminuir esa cifra.

– ¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan, tanto las personas con discapacidad intelectual como las asociaciones que les acompañan de cara a la nueva realidad laboral que espera al colectivo?

En materia laboral el reto es sin duda retomar lo antes posible la tímida línea de crecimiento que existía antes de la pandemia, reto que incrementa su dificultad por el añadido de la situación crítica que esta soportando gran parte del tejido empresarial de este país. Otro reto sería reforzar el procedimiento de la contratación pública para personas con síndrome de Down, que debería de contar con líneas específicas para asegurar que nuestro colectivo accede en realidad a esos puestos en el porcentaje que le corresponde, con los apoyos adecuados para asegurar que sea una inserción real, eficaz y de calidad.

– ¿Cuáles son los principales objetivos a corto/medio plazo en cuanto a la inclusión laboral? Y ¿a largo plazo

Los principales objetivos son retomar la senda de la contratación, reforzando la formación digital on-line pues la pandemia nos ha mostrado la necesidad de que nuestros usuarios se desenvuelvan con esa tecnología que ha llegado para quedarse. También tenemos como objetivo el impulsar el Empleo con Apoyo como una herramienta eficaz de inserción socio-laboral que es la que mejor se adapta a su necesidad de apoyo.

– ¿Cuáles son los obstáculos para conseguirlos?

Obstáculos hay muchos y no solo son externos, a modo de ejemplo podemos destacar por un lado el bajo índice de formación y capacitación laboral de las personas con síndrome de Down, que se une al escepticismo de algunas familias a que sus hijos trabajen por miedo a perder las prestaciones o simplemente, porque tienen temor a que sean más autónomos e independientes. Desde el punto de vista externo, hay que seguir insistiendo con campañas de concienciación a empresarios y a la sociedad en general para que den oportunidades laborales a personas con discapacidad en sus empresas. Las Administraciones Públicas deben de destinar más recursos en forma de programas y ayudas para incentivar estas contrataciones y facilitar la creación de Preparadores Laborales, a la vez que aumentan el numero de plazas públicas que sean cubiertas por este colectivo.

– ¿Qué medidas cambios tendrían que darse en política de empleo para que mejorase la inserción? ¿Cuáles de ellas serán medidas necesarias dentro de la nueva reforma laboral? y ¿recomendables?

Tenemos que tener en cuenta el contexto general. Ahora mismo necesitamos potenciar la creación de empleo para poder salir de esta crisis económica que va a dejar la pandemia sanitaria si no queremos que se introduzca una pandemia social. Para ello, la contratación laboral es la pieza clave para que una vez superada la crisis sanitaria podamos crecer económicamente, y para esto se nos ha abierto una ventana de oportunidad inigualable como son los Fondos Europeos que van a llegar a España para precisamente apoyar esta recuperación, pero estos fondos como por ejemplo el NEXT-GENERATION deben de recoger la posibilidad de implementar recursos para poner en marcha acciones destinadas a mejorar la empleabilidad de las personas con síndrome de Down.

– Empleo con Apoyo, ¿Qué aspectos deben garantizarse y cuáles han de modificarse dentro de esta metodología?

Una de las herramientas mas importantes para conseguir una contratación laboral en empresa ordinaria por parte de las personas con discapacidad, que debería de ser un objetivo preferente tal y como se dicta en el artículo 27 de la Convención de derechos de la Personas con Discapacidad ratificada por España, es el Empleo con Apoyo. Se trata de una metodología que consiste en proporcionar los apoyos necesarios a una personas con discapacidad durante todo el proceso de inserción laboral por parte de profesionales (Preparadores Laborales), en este caso de las entidades de personas con discapacidad, por lo que es absolutamente necesario e imprescindible que se pueda modificar el decreto que actualmente lo regula, publicado en el 2007, de tal forma que se convierta en un modelo estable, bien financiado y reconocido de inserción. Así, desde DOWN ESPAÑA hemos presentado a la Comisión de Inclusión del CERMI nuestras propuestas de modificación de dicho Decreto para que deje de ser una norma inutilizada y desconocida debido a las distintas dificultades que se encuentran para ponerla en marcha con la redacción que a día de hoy el RD contempla y que hacen prácticamente inviable su puesta en marcha tal y como se deduce de su bajísima implantación a nivel nacional.

– ¿Por qué el empleo ordinario no tiene ni ha tenido el mismo tipo de apoyo económico y político que sí han tenido los centros especiales de empleo?

Una de las principales causas ha sido precisamente la regulación normativa del mismo, que ha frenado su desarrollo debido a la inviabilidad de ponerlo en marcha con los criterios que exige el Decreto, por lo que su modificación es imprescindible para poder conseguir que el Empleo con Apoyo pueda erigirse como otra vía de inserción laboral y que así sea vista por la administración Publica, los empresarios y la sociedad en general, teniendo en cuenta que en la misma se prima la normalización y la integración en la sociedad, tendencias que acompañan las acciones en el ámbito de la discapacidad en todos los sectores como la Educación o la Vivienda.

Teniendo en cuenta el análisis de nuestro experto, desde DOWN ESPAÑA insistimos en la necesidad de reforzar las políticas de Empleo con Apoyo y de pontenciar cambios legales y medidas  económicas para seguir impulsando la inclusión laboral y, por lo tanto, social de las personas con síndrome de Down.