21·12·2016

(Actualidad)

Éxito rotundo y compromiso con la inclusión en una nueva jornada de ocio entre DOWN ESPAÑA y Schindler

Esta acción ayuda a sensibilizar y educar en la igualdad a los más pequeños de la casa.

El pasado fin de semana tuvo lugar la quinta edición de la que es ya una tradición navideña para DOWN ESPAÑA: la jornada de cine inclusivo en colaboración con Schindler.

En esta ocasión la multinacional invitó a sus propios empleados y a familias de DOWN ESPAÑA a disfrutar de uno de los estrenos más esperados de las navidades: Vaiana, la última producción de Disney.

cinedown2016-3La cita en el cine se ha desarrollado en Zaragoza y Valencia donde decenas de niños con y sin discapacidad compartieron unas horas de entretenimiento acompañados por sus familias.

Por otro lado, en Madrid se realizaron una serie de talleres navideños con el apoyo de Fundación Prodis y Apama, que mejoraron la sensibilización hacia la discapacidad intelectual en las familias de los empleados de Schindler de Madrid.

Si el evento se ha consolidado en el calendario anual de DOWN ESPAÑA es por una razón de peso: se trata de una de las mejores maneras de fomentar la inclusión e interacción entre familias de niños con y sin discapacidad intelectual, que en este caso se produce de la mano de los empleados de la compañía suiza.

P@SS FOTO VIDEO DVDAdemás, la acción ha permitido disfrutar del cine a algunos niños con síndrome de Down que muestran hiperacusia o intolerancia a entornos cerrados y con exceso de ruido, como una sala de cine. Y es que entidades como DOWN ZARAGOZA han desarrollado con antelación talleres para que los niños se habituasen y se encontrasen cómodos en la sala. El resultado fue un rotundo éxito.

Y, por otra parte, esta jornada ha dado la oportunidad de asistir al cine a familias con escasos recursos económicos para quienes esta actividad no suele ser una alternativa de ocio asequible.

Todo ello ayuda a generar sensibilización en la sociedad, pero sobre todo entre los menores de la casa, que sienten como natural compartir su tiempo con niños que pueden tener, o no, alguna discapacidad. Para los niños con síndrome de Down, por su parte, es una estupenda forma de fomentar la actividad cultural y desarrollar sus habilidades sociales.