12·06·2015

(Actualidad)

DOWN ESPAÑA, satisfecha con la retirada del cartel ofensivo hacia el colectivo que promocionaba un test de detección prenatal y lo asociaba al concepto de “tranquilidad”

La polémica surgió durante la mañana del jueves 11 de junio en pleno centro de Madrid. De uno de los edificios de esta zona de la ciudad colgaban carteles promocionales de un test de detección prenatal: Tranquility, de la empresa Genoma.

TestEl cartel consistía en la foto de una niña con síndrome de Down con el reclamo “Tranquility. El test de ADN fetal no invasivo más completo”. La indignación no se hizo esperar, empezando por muchos de los viandantes, que fotografiaron la imagen para denunciarla a través de las redes sociales. Es el caso de Ana y Eloy, padres de una niña con síndrome de Down que viven en la zona y que afirman que no se lo podían creer: “no entendemos cómo han podido poner esa foto. Es una forma clara de discriminación”. Los comentarios contra el uso de esta imagen se multiplicaron en cuestión de minutos; “sólo falta la diana” o “con Tranquility evitas `eso´” son algunos de los que se recogieron en apenas unos minutos.

El cartel, que había sido colocado como promoción del evento de presentación del producto, fue retirado esa misma tarde. Pero el daño ya se había producido. De hecho, la imagen de la niña seguía apareciendo en la página web de Genoma donde se vende este nuevo test que cuesta 680 euros. Tal y como informa el diario La Razón, desde la dirección general dieron la orden de retirar la imagen de la menor de la red para sustituirla por la de una pareja con un bebé.

Además de retirar el cartel, Genoma (responsable del producto y del anuncio) no tardó en ofrecer un comunicado público en el que lamentan “profundamente que dicha imagen haya herido la sensibilidad, y dicho cartel ha sido ya retirado. Se trataba de un evento científico para profesionales presentando nuestro producto, en el cual en ningún momento se ha pretendido provocar una reacción negativa”. La empresa suiza añade que quieren expresar su “sensibilidad y respeto hacia todas las personas afectadas de síndrome de Down”.

DOWN ESPAÑA se muestra satisfecha por la rapidez con la que Genoma ha reaccionado (retirando la imagen y ofreciendo sus disculpas a las familias cuya sensibilidad ha herido), pero lamenta que hayan tenido que ser las presiones y quejas recibidas a través de redes sociales las que han hecho reaccionar a la multinacional, y espera que este tipo de campañas no utilicen nunca más la imagen de las personas con síndrome de Down, asociándola a conceptos y estereotipos negativos que promueven la discriminación hacia el colectivo y sus familias.

DOWN ESPAÑA trabaja de la mano de empresas, laboratorios y compañías farmacéuticas que distribuyen productos dirigidos al colectivo de personas con síndrome de Down pero que lo hacen desde el respeto y la garantía a sus derechos fundamentales como personas.

Para Agustín Matía, gerente de DOWN ESPAÑA, la campaña ha sido “irrespetuosa, ofensiva y muy alejada de la realidad actual de las familias, que se sienten orgullosas de sus hijos con síndrome de Down”. Para Matía, la respuesta social ha sido “la mayor demostración del alto grado de inclusión que tiene este colectivo en la actualidad”. Los miles de comentarios en redes sociales rechazando la campaña y pidiendo su retirada inmediata son para el gerente de la entidad “claros signos de un cambio social, un viraje hacia una sociedad respetuosa hacia los derechos de todos los ciudadanos, tengan o no discapacidad. Desde DOWN ESPAÑA entendemos perfectamente a las familias que se han mostrado ofendidas y las apoyamos plenamente”.

El sector de la discapacidad no ha tardado en hacerse eco de la campaña. La respuesta del Presidente del CERMI, Luis Cayo, ha sido implacable: “es un atropello a los derechos de las personas con discapacidad e incumple la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Es un menosprecio a las personas» con algún tipo de minusvalía. Es más, Cayo insiste en que «es una forma de hostigamiento a personas con discapacidad”. Considera que, tanto el uso de la imagen en el cartel como en la web “atenta contra la dignidad jurídica y moral y no debe quedar en una disculpa”. Desde Cermi esperan que “se abra un expediente sancionador ya que, aunque se haya retirado, se ha difundido públicamente”.