28·09·2017

(Actualidad)

Entrevistamos al presidente de un equipo de rugby donde juegan personas con síndrome de Down

Descubre qué es el rugby inclusivo en esta entrevista al presidente del equipo madrileño San Isidro Rugby Club.

A Francisco José Devesa Medina,

sus amigos le llaman Curro.

Es el presidente del San Isidro Rugby Club, de Madrid,

Un equipo donde juegan personas con síndrome de Down.

 

En esta entrevista Curro nos explica qué esl el rugby inclusivo

y cómo lo pueden practicar las personas

y los clubes.


P: ¿Cuándo comenzasteis a dar oportunidades a personas con discapacidad? ¿Cómo surgió la iniciativa?

R: La inclusión está en el ADN de nuestro Club, en principio nos limitábamos a la máxima de ‘que nadie deje de jugar por ninguna causa’, por lo tanto nunca hemos preguntado por la condición económica, ideología política o religiosa, condición sexual etc. por que simplemente queremos hacer rugby.

Por ello en muchas ocasiones unos jugadores o socios becaban a otros jugadores, hemos acogido a inmigrantes en situación irregular dándoles un entorno de integración en nuestra sociedad, etc.

Con la creación de la escuela en 2012 nos planteamos dar un paso al frente en este tema y era poner foco en la inclusión a niños y personas con discapacidad. En un principio incluía la idea del rugby en silla de ruedas, pero lo tuvimos que dejar por la dificultad en encontrar espacios y jugadores; con lo cual, al final sólo hemos desarrollado en la escuela la inclusión de discapacidad intelectual.

La inclusión de personas con síndrome de Down, vino por sí sola. Rafa (padre de Nicolás) me preguntó si habría problema en que bajara al chico al entrenamiento y naturalmente la respuesta fue que ninguno. A partir de ahí no hemos dejado de sorprendernos.


P: 
¿Qué le dirías a quien piensa que el rugby es un deporte agresivo, y que su práctica puede entrañar algún peligro?

R: Simplemente que lo prueben. En primer lugar porque, a diferencia de otros deportes, el rugby es un deporte progresivo en el que los conceptos y normas del juego se van añadiendo según se sube de categoría, llegando a Sub16 con toda la carga del juego. En segundo lugar, porque en las categorías de formación la competición está muy controlada para evitar riesgos.

Eso no quita que al ser un deporte de contacto los jugadores puedan sufrir golpes, pero no más de los que pueden tener en cualquier otro deporte.

P: ¿Qué problemas tiene un jugador con síndrome de Down que no tenga uno sin discapacidad?

R: A mi modo de entender y con ya 4 años de experiencia, ninguna. Cada niño es un mundo en sí mismo y os puedo asegurar que hay niños sin discapacidad a los que es más complicado introducir en el juego que a un niño con síndrome de Down.

P: ¿Qué diferencias hay entre un jugador con síndrome de Down y uno sin discapacidad? ¿Tiene que tener una preparación distinta?

R: Igual que anteriormente, no veo ninguna, quizás la necesidad de que en los primeros días o meses de la actividad uno de los padres esté cerca para darle seguridad y evitar que pierda la atención. Pero, repito que ese mismo caso nos ocurre con otros muchos niños.

P: ¿De qué forma participan los jugadores con síndrome de Down en la dinámica del club? ¿Son ‘un miembro’ más?

R: No dejan de ser niños y los niños siempre son capaces de darnos lecciones a los mayores. Recuerdo que cuando Nico debía pasar por edad de Sub8 a Sub10, su padre Rafa y yo hablamos de dejarlo en Sub8 para ver cómo evolucionaba. Desde ese día Nico estaba ausente, no participaba. Un día llegó al entrenamiento y se cambió de grupo yéndose con los Sub10, con sus amigos. En resumen nos dio una lección.

P: ¿Qué suelen pensar los miembros del equipo de sus compañeros con síndrome de Down? ¿Y los padres de los ‘lagartijas’?

R: La experiencia es absolutamente gratificante, los compañeros les tratan como uno más dándonos de nuevo lecciones de lo que es inclusión. Por parte de los padres absoluta colaboración y hasta cierto orgullo de participar de alguna forma en esta iniciativa.

P: ¿Qué le puede aportar el rugby a una persona con síndrome de Down?

R: Esta sería una pregunta que deberían contestar los expertos o por padres; pero desde mi punto de vista, aparte de las mejoras en sus condiciones físicas, está la mejora en el aspecto social, haciéndole partícipe de una actividad como uno más. Este aspecto social es algo que los padres descubren con la participación de sus hijos.

Es importante destacar el aprendizaje por imitación que es algo que el rugby base utiliza mucho, ya que es importante para todos los jugadores el asumir movimientos de forma mecánica: pase, placaje, colocación, etc.